
Estar todo el día encerrado en la oficina suele provocar la pérdida de la paciencia
Detalles como que el compañero que se la pase haciendo ruido con los pies, o tener que soportar que el obsesivo-compulsivo amante de la limpieza y el orden se la pase acomodando todo, o la que se la pasa haciendo chistes malísimos, y sí, hasta el payaso del equipo a veces no lo toleramos.
Pero, ¿qué pasa cuando alguien ya colmó tu paciencia a tal grado de que estás considerando el homicidio como opción? ¡ALTO! ¡No lo hagas! Te tenemos una mejor: el sarcasmo, un arma letal más elegante que cualquier otra agresión.
1. Plumas/cubiertos… ¿cómo no lo pensé antes?

2. O ve a checarte… igual tienes una infección

3. Sí, ir al baño SIEMPRE es un drama

4. Bueno, no es considerada una… Todavía

5. ¿Por qué será que solo hay un turno?

6. ¡Alguien que le dé una cerveza a quien hizo esto!

7. Listo
